DESENGAÑO DEL HOMBRE EN EL TRIBUNAL DE LA FORTUNA Y CASA DE DESCONTENTOS

 

Suso

 

JUAN MARTÍNEZ DE CUÉLLAR

De su libro «Desengaño del hombre»

«Llegamos en breve espacio a la de los Avarientos, en cuya cornisa decía:

La posada miserable

es la que veis de Avarientos,

descontentos con lo propio,

deseosos de lo ajeno.

Más abajo se leían estas razones:

Sed que, al paso que te ceban,

causas mayores desvelos,

hidropesía fatal,

rabia que atormenta el pecho.

Ansia que con agonía,

te alimentas de deseos,

deseos que, al conseguirlos,

volvéis a empezar de nuevo.

Avaricia fementida,

causa de desasosiegos,

miedo constante y penoso

por no saciarse tu anhelo.

Fiera desgracia es la tuya,

pues al gozar los trofeos,

las alhajas, los tesoros,

son los que te afligen ellos.

Mira cuál es tu desdicha,

para nada, avaro, bueno:

pues es más fácil lograr

de la Fortuna los premios,

que cerrarte a ti la boca

al pedir; y así, del muerto

respuesta, ni del avaro

esperes nunca remedio.

¿Ves, miserable de ti,

lo que tienes?; eso mesmo

te falta, puesto que tú

jamás has usado de ello.

No desees al avaro

más mal, y es esto lo cierto,

que el vivir; que en vivir tiene

siempre su mayor tormento.

Esta es su sala, llegad;

sea su ultraje el desprecio,

pues sólo tienen por Dios

estos tristes su dinero. » 

 ¡Esto tampoco cambia nunca!

Marqués de Pinofiel y de la Gloria Floja.


 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Otras publicaciones