PAUL VALÉRY

SUSO
LA AMENAZA DE LA CONFESIÓN
“Si viera usted mi alma, no podría comer.”
El espacio es un cuerpo imaginario, lo mismo que mi tiempo es un movimiento ficticio.
Decir “en un espacio”, “ el espacio está lleno de”, - es definir un cuerpo.
Ninguna revolución más profunda que la que remplazará el antiguo lenguaje y las antiguas ideas vagas por un lenguaje y las antiguas ideas por vagas por un lenguaje y unas ideas nítidos.
Pero quizá lo vago es indestructible; su existencia, necesaria al funcionamiento psíquico (1).
La libertad es el supuesto de que alguien, colocado en mi lugar, haría otra cosa que la que yo. Pero, ¿ quién definirá este lugar ?
Los pensamientos que se guardan para sí se pierden; el olvido nos hace ver que sí, que yo, no es nadie.
(1) Porque el espíritu se mueve en lo vago, de lo vago a lo concreto.
Lo que se ama, inspira. -Ser amado, es inspirar, hacer inventivo a alguien – productor de imágenes, de miramientos, de astucias, de supersticiones de violencias.
Lo difícil, siempre es nuevo.


