LAS QUINTAESENCIAS

PAUL VALÉRY

SUSO

 

 

ÍNTIMOS

Sólo se llega a ser verdaderamente intima entre gente de un mismo grado de discreción. Lo demás, carácter, cultura, preferencias, importa poco.

La verdadera intimidad descansa en el mutuo sentido de la pudenda y las tacenda.

Por este motivo la intimidad permite una libertad increíble; todo lo demás puede decirse.

Pero hay falsas intimidades.

Son pocas las amistades completas. Raramente son amigos por totalidad. Por esto ocurre tener varios amigos, y de clases muy diferentes.

“Tiene tantos amigos como personas hay en él”.

No es el más íntimo aquél a quien prefiere. ¿Es probable que se abra su pecho o crea abrirlo a aquel a quien quiere más? Uno se embellece más para el preferido.

Si dos personas se enemistan, es que, juntas estaban bien. Los contactos superficiales siempre son buenos. Pero la intimidad hace que las mínimas variaciones sean más sensibles. No hay que olvidar que la intimidad consiste en una indiscreción permitida, ofrecida o solicitada, cuyos límites son inciertos; que nada es menos constante que la impresión que produce, y que exige una exquisita atención para ejercerse sin daño y sin consecuencias secretas, muy peligrosas para la amistad.

Un estado peligroso: creer que se comprende.

Hacía falta, tal vez, llegar a dar a nuestra filosofía esta base: que descansando sobre una complicación infernal de elementos y de acontecimientos elementales.

Un espíritu capaz de discernir la complicación de su cerebro, sería, pues, más complejo que lo que le hace ser lo que es…, puesto que cada pensamiento tendría que asociar la idea de esa maquinaria siempre diferente de sí misma, y, a cada representación de esta maquinaria, la actualidad totalmente diferente que su pensamiento es a cada momento.

 

SINCERIDAD

La sinceridad deseada conduce a la reflexión, que conduce a la duda, que no conduce a nada.

Es difícil decir “ lo que se piensa”: 1º, cuando no se piensa nada – 2º, cuando se hará daño al decirlo – 3º, cuando no se está seguro de que el pensamiento que se tiene sea justo, - ni duradero; cuando se está enterado, por el contrario, de los efectos de la atención, cuando nos proponemos fijarla sobre pretendido “Nosotros Mismos”. La atención trae lo que estaba buscando. Introduce lo conocido en lo desconocido.

Hay que ser ligero como el ave, y no como la pluma.

El secreto de un hombre listo es menos secreto que el secreto de un tonto.

Un hombre que jamás haya intentado hacerse semejante a los dioses, es menos que un hombre.

La estatua y la gloria son formas de culto a los muertos, que es una forma de la ignorancia.

Cada cual ha visto una cosa que nadie más ha visto nunca. Y la suma de todas estas cosas es nula. Lo que cuenta es lo que todo el mundo ha visto a la vez.

No creo que los ingenios poderosos tengan necesidad de intensidad en sus impresiones. Ésta les es más bien funesta, por ser, ellos, de aquellos temperamentos que de la nada hacen algo.

Si el Yo es aborrecible, amar al prójimo como a sí mismo resulta una ironía atroz.

Amor consiste en sentir que uno ha cedido al otro. A pesar de sí, lo que no era más que para sí.


 

 

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