LAS QUINTAESENCIAS

 

PAUL VALÉRY

 

SUSO

 

PESADILLA

La pesadilla, este sueño impotente para romper el embrujo, esta imagen enterrada viva,- se eleva hasta la precisión más horrenda, hasta la nitidez de lo real. - Esta nitidez marca el esfuerzo desesperado.

Al igual que aquél que, desesperando a causa de la vigilia, busca el sueño absoluto, el que se desespera a causa del sueño, busca el despertar.

Lo mismo que el hombre que, al ahogarse, se debate desesperadamente contra el agua a fin de alcanzar el aire, los malos sueños engendran los actos desordenados de la memoria. El agua que asfixia son las acciones ocultas de los entorpecimientos del funcionamiento orgánico. El suelo que le falta, para aplicar sus fuerzas- por cuya causa las dispersa y consume en vano en todas las direcciones del espacio-, es la localización y la determinación de aquellas impresiones que le atormentan a través de un velo.

El soñador, cuyo sueño se prolongara, se desgastaría - descargaría, al fin, toda su reserva mental en el vacío; irradiaría todas sus posibilidades en este vacío.

Profundo es (por definición) lo que está lejos de conocimiento.

Superficial, lo que está conforme al conocimiento fácil y rápido.

- La oscuridad es profunda, dice el ojo.

- Profundo es el silencio, dice la oreja.

Lo que no es - es lo profundo de lo que es.

 


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